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Pedro Gardner - Perdida en los 80

 

 Hay maneras de unir pasiones como la lectura y el Heavy Metal. Te contamos cómo por medio de esta entrevista con Pedro Gardner desde España.

 

 

-¿Quién es Pedro Gardner?

 

 ¡Hola! Pues Pedro Gardner es un escritor, guionista, actor y amante de la música (Hard & Heavy, principalmente) que nació en Alicante (España) en 1990. Escritor de varias novelas, como Perdida en los 80 (una novela heavy), Hipocresía (una novela de música, cine y arte dramático) y La Deuda Eterna (la primera entrega de una saga de fantasía), además de actor ocasional en publicidad, cortometrajes, series de televisión, etc., y con varios proyectos de guionista que todavía no han visto la luz, pero que están en fase de preparación.

 

-¿Cuál es el contexto en el que se desarrolla Perdida en los 80?

 

Perdida en los 80 se desarrolla en el año 2052, en una sociedad autoritaria, donde la cultura se encuentra censurada (según qué tipo de cultura, claro), por lo que el rock y metal, así como todas sus vertientes, se encuentran prohibidas. Hasta que un día, nuestra protagonista, que vive clandestinamente el heavy metal de los años 80, se despierta en 1981… y vive su sueño cada fin de semana en que se queda durmiendo.

 

- ¿Cuáles serían algunas bandas icónicas que fueron influencia o se mencionan en el libro?

 

Vixen podría ser la número uno, ya que nuestras protagonistas, Janet y Roxy (Tenaj e Yxor en las primeras ediciones), son nombres basados en la banda americana, que tiene mucho peso en esta historia. Pero también tienen peso y se mencionan muchas otras de hard rock, heavy metal e incluso thrash metal, como es el caso de Barón Rojo, Iron Maiden, Santa, Bon Jovi, Poison, Muro, Metallica… y un largo etcétera que iremos descubriendo según avanzamos en la lectura.

 

-¿Hay algo que el autor extraña de la escena Heavy Metal Española?

 

Muchas cosas, aunque también tengo que decir que veo bien que la música evolucione y tengamos más variedad donde escoger dentro del metal. Sin embargo, echo de menos la época en que el rock era más sencillo, cañero y las letras tenían un mensaje claro y directo (admito no soy muy fan del metal progresivo). No lo voy a negar. Y, por supuesto, la época en que los heavies teníamos las plazas y las calles y supimos protestar para decir, por ejemplo, que el heavy no era (ni es) violencia, como la famosa manifestación que se hizo en Madrid en 1986 (en una época que, curiosamente, el género ya comenzaba a decaer en popularidad) tras el asesinato de un joven en un concierto de Scorpions en el estadio del Rayo Vallecano. Yo no había nacido aún, pero me hubiera encantado vivir aquellos momentos tan intensos.

 

-¿Aún mantiene Pedro el temor de que la escena Heavy Metal desaparezca en el futuro?

 

Creo que el heavy metal nunca va a morir, como narro en Perdida en los 80. Aunque sea en pequeñas salas, pequeños festivales o pequeñas asociaciones mantendrán la escena del heavy metal viva (e incluso en la clandestinidad). Lo que sí que desaparecerán serán los grandes festivales, y grupos como Iron Maiden o Judas Priest serán leyenda. Pero es el camino al que nos dirigimos si la gente no comienza a apoyar a las nuevas bandas. Y no entiendo por qué, por ejemplo, el cine tiene nuevos actores, directores y cineastas que sustituyen a los que ya no están con nosotros y, sin embargo, en el heavy metal no, sino que tengamos que reducirnos a una minoría. Tenemos talento y bandas de sobra (Enforcer, Cauldron, Ciclón…) pero no tenemos a ningún grupo de músicos jóvenes que llene estadios y que haga heavy metal puro y duro como hicieron Obús, Whitesnake, Twisted Sister o Iron Maiden en su momento.

 

- ¿Piensa escribir alguna nueva novela sobre temas similares?

 

¡Por supuesto! Este año saldrá la secuela de Perdida en los 80, ubicada en esta ocasión en California. También otra novela titulada Libertad suprema (más a nivel de calle, como comentaba antes), y… alguna idea más tengo en mente, pero es pronto para hablar de ello. No obstante (y quizá sea una obsesión mía), no puedo evitar ponerle mi sello de identidad a todas mis novelas, aunque no sean de música, y siempre me baso en canciones para contar historias (por ejemplo, La Deuda Eterna surge de la canción “Tren fantasma” de Barón Rojo) o nuestros protagonistas escuchan rock duro de una manera o de otra, como ocurre en el caso de Hipocresía las tardes que Izan, nuestro protagonista, se baja a la calle con un litro de cerveza, solo que en vez de bajarse el radiocasete, pone la música en el móvil. Han cambiado los tiempos e Hipocresía está ubicada en la actualidad, ni más ni menos.


Pueden visitar la página de Facebook oficial de Pedro Gardner y conocer algunos otros detalles de su obra Perdida en los 80

 

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